Seguidores

5 sept 2009


Señora mía: Perdone si he llamado, no comprendo todavía, mis ansias de hablarle ni lo que hago.
Es algo como un fuego, que me abraza.
Señora mía, aún no se retire, por favor no me despida, sé bien que no son horas pero... tengo que
decirle que llevo aquí su imagen, en el fondo de mi alma y me he soñado acostado en su
tibio lecho. De noche yo miraba, siempre hacia su ventana y así me imaginaba secretos suyos.
No se me asuste, si solo he venido a decirle dos palabras. No quiero abusar de su confianza,
le pido un poquito de esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario